jueves, 10 de julio de 2008

EL efecto del Milagro del Endemoniado Gadareno en el Pueblo

El Efecto del Milagro descrito en Lucas 8: 30 - 37.

El efecto puede desglosarse en dos partes: (1) Los Testigos (v. 34), La Reacción (v. 35 a 37).

Leamos primero Sal. 135:6, Apoc. 1:18. Ahora detengámonos en los efectos; lo primero que salta a la vista es que los milagros no salvan, ni tampoco obligan a creer. No basta con ver milagros para tener fe; la fe no se obtiene ni por años de antiguedad en la iglesia ni por ver más o menos milagros. Muchos de los que vieron milagros producidos directamente por Jesús no creyeron ni fueron salvos, tampoco creyeron ni fueron salvos los que vieron los milagros de Moisés. La tarea es Averiguar en qué consiste la expresión de Éxodo "El corazón del faraón fue endurecido...".
Volvamos a Lucas; los gadarenos, los testigos del milagro, fueron mediante uno de ellos liberados de una multitud de demonios, ya que esos, aquellos que fueron enviados a los cerdos, podrían haber caído sobre ellos. Esto, por cuanto se encontraban en conflicto con Dios pues les estaba prohibido comerciar cerdos (eran una especie de "narcotraficantes" sin menor atisbos de arrepentimiento). La Ley era violada a escondidas y su huida los puso en evidencia. No pudieron escapar al Celo Divino (v.34) e hicieron evidente su culpa. Pusieron en conocimiento de quienes quisieran oirles lo que había pasado, teniendo en más alta estima la pérdida patrimonial que la pérdida de su vida espiritual; ningún judío podía estar en contacto con los cerdos.
La pérdida de los cerdos fue un castigo con misericordia, lo que fue afectado fue el objeto por el cual estaban alejándose de Dios; el castigo de ese pecado era el apedreamiento, pero en lugar de ser apedreados fueron privados del negocio de los cerdos y sus beneficios monetarios. Se da, entonces, una combinación entre justicia y misericordia, castigo y salvación.
Los demonios también fueron castigados, no se crea que la autorización dada a que poseyeran los cerdos es un premio a su acción, por cuanto se les privó de su posesión más querida, del hombre. Muchas veces, en su misericordia, Dios actúa condescendientemente pareciendo aprobar nuestro pecado, pero no es así, por cuanto Él es Santo. Otra cosa, si pedimos lo que es inadecuado recibir, o aquello que no nos está permitido pedir, es un gran favor el que Dios nos hace cuando nos niega lo pedido, por cuanto eso puede significar que nos perdamos o muramos espiritualmente.
Aprendamos; Una cosa es lo que Dios permite y otra muy diferente es lo que Dios quiere y/o manda. A los demonios se les permitió dañar los cerdos, pero eso no es lo que Dios quería, Él quería libertar al endemoniado, ese era el sentido de su viaje, a eso fue a Gadara, (Juan 8:44).
La Reacción del Pueblo (v.35 a 37).
¿Qué tiene de extraño que los cuidadores hayan huído? El terror es una reacción natural. Lo sobrenatural o espiritual es que en lugar de huir a las ciudades buscaran la protección de Jesús, eso, en verdad lo hace muy poca gente; la moyoría de las veces hay un paso previo a Dios, es más las personas parecen huír de Dios. Y, cuando huyes de Dios difícilmente Dios se quedará contigo, más bien se irá, por cuanto en su dignidad no puede estar donde no ha sido invitado o donde no lo quieren. Es la historia de la Salvación, el hombre que huye y un Dios que va en su búsqueda.
Una conciencia culposa engendra irracionalidad; el miedo es irracional, irreflexivo, nos hace actuar equivocadamente.
A los testigos les dió lo mismo ver al antiguo endemoniado a los pies de Jesús. Cuántos se burlan de aquellos que se arrodillan ante Dios o le siguen. No les emocionó el cambio, pudo más su terror y como si fueran uno sólo le pidieron a Jesús que se fuera, ¿nadie quiso otra cosa?; es muy poderoso el ponerse de acuerdo en algo, pensemos en la torre de Babel.