miércoles, 8 de octubre de 2008

LA PASCUA Y EL ÉXODO

Los Contenidos de la Pascua.
La fiesta de la primavera, desde la cual se origina la Pascua, era la fiesta de renovación, de la novedad, de la creación. Celebraba la liberación de todos los poderes vitales, el estallido de la vida que da fin al invierno. (Éxodo 12 y 13).
Dios le otorga un sentido diferente; salva al hombre de los ritos, de la estacionalidad, de los sortilegios. Ahora la fiesta supera el uso de los instintos, se celebra la intervención divina en la historia mediante una salvación divinamente asegurada.
La Pascua es ahora el paso de Dios, de Aquel que ha salvado y sigue salvando, en ello usa su Gracia y lo hace utilizando algún tipo misterioso de discriminación. ¿por qué a mi y no a otros? ¿por qué a ese pueblo de dura cerviz y no a mi pueblo? ¿por qué a esa casa y no a mi casa? Los misterios de Dios son insondables.
Los egipcios, por oponerse a la voluntad de Dios, a la salida de los hebreos, conocen la severidad del juicio divino en medio de un drama en donde cada uno de sus dioses es severamente descalificado. No sólo caen bajo el juicio, ahora no tienen a dioses a quienes recurrir.
Israel, los pocos, los que no son capaces de salvarse por sí mismos, es el pueblo que ha adquirido Dios para sí. la celebración de la Pascua rememora este hecho, cuyo hito esencial es la liberación de toda injusticia, el rescate de aquellos que antes estaban vendidos a precio de sangre (esclavitud).
la Pascua es un servicio, un rito sagrado, una fiesta solemne con que una comunidad santa agradece la liberación. El rito sacrificial expresa la saberania absoluta de Dios y su bondad. Pone al hombre en su lugar y a la vicitima que propicia la vinculación, el memorial, el símbolo que se actualiza hasta el fin de los tiempos como una manifestación del amor incondicional (e inmerecido) de Dios a un pueblo, quizás el más mísero de toda la Tierra.
De pascua en Pascua somos cada vez más libres, recibimos más gracia y se incrementa nuestra libertad para servir a un Seños cada vez más grande.